La madera náufraga llega a la playa después de crecidas, tormentas y ríos cargados. En vez de quemarla, la convertimos en señalética rústica que salva vidas.
La madera náufraga es todo aquel material leñoso que el río y el mar depositan en la orilla: troncos, ramas, tablas de embarcaciones y restos de estructuras arrastradas por crecidas.
No es basura, es materia prima Durante años se quemó o se dejó pudrir en la arena. Nosotros la leemos distinto: cada pieza tiene una historia y una segunda vida posible.
Del litoral al taller - Lectura del territorio: identificamos los puntos donde se acumula. - Recolección: se retira con cuidado, sin afectar fauna ni dunas. - Curado: se seca y se limpia de sal y arena. - Taller: se corta, se lija y se transforma en señal.
Cada señal instalada es una advertencia que evita un accidente y un mensaje que enseña a cuidar el agua.
Si quieres acompañar una jornada, escríbenos: la próxima salida siempre necesita manos.
¿Te mueve esta causa?
Súmate a una jornada de recolección de madera náufraga y señalética rústica.
Quiero sumarme